El Ayuntamiento de Barcelona, a través del Institut Municipal de l’Habitatge de Barcelona (IMHB), ha impulsado un convenio junto con la Cambra de la Propietat Urbana de Barcelona (CPUBCN) y el Col·legi d’Administradors de Finques de Barcelona (CAFBL) para ofrecer ayudas económicas a aquellas comunidades de propietarios que incorporen en sus estatutos la prohibición de destinar las viviendas del edificio a uso turístico.
Esta iniciativa busca fomentar la convivencia vecinal y dar apoyo económico a las comunidades que decidan limitar o eliminar la actividad de pisos turísticos en sus inmuebles.
¿En qué consisten las subvenciones?
Las ayudas están destinadas a cubrir parte de los gastos derivados de la redacción o modificación de los estatutos comunitarios:
Redacción de nuevos estatutos: hasta el 50 % de los costes de gestión (notaría, registro y honorarios profesionales), con un máximo de 2.500 euros.
Modificación de estatutos vigentes: subvención de hasta 1.500 euros.
Las solicitudes podrán presentarse a partir del 27 de febrero de 2026 y tendrán carácter retroactivo para aquellas comunidades que hayan aprobado la creación o modificación de estatutos desde el 1 de marzo de 2025.
Requisitos para acceder a la ayuda
Para poder beneficiarse de estas subvenciones, las comunidades deberán cumplir con los siguientes requisitos:
Acuerdo en Junta de propietarios: será necesario aprobar la creación o modificación de los estatutos para incluir expresamente la prohibición del uso turístico (u otras actividades económicas que puedan alterar la convivencia).
En Cataluña, este acuerdo requiere el voto favorable de las 4/5 partes de los propietarios con derecho a voto, que representen a su vez las 4/5 partes de las cuotas de participación.Inscripción en el Registro de la Propiedad: los nuevos estatutos o su modificación deberán formalizarse en escritura pública ante notario e inscribirse en el Registro de la Propiedad correspondiente para que produzcan efectos frente a terceros.
Cumplimiento de obligaciones fiscales: la comunidad deberá estar al corriente de sus obligaciones tributarias con el Estado, la Generalitat de Catalunya y la Seguridad Social.
Impacto en el mercado inmobiliario de Barcelona
Esta medida puede tener un impacto relevante en el mercado residencial, especialmente en aquellas zonas donde la presión turística ha sido más intensa. La posibilidad de limitar estatutariamente el uso turístico puede reforzar el carácter residencial de muchos edificios y aportar mayor seguridad jurídica a propietarios que buscan estabilidad en su inversión inmobiliaria.