El certificado energético, ahora obligatorio en tasaciones hipotecarias

«El pasado 12 de agosto de 2025 entró en vigor la Orden ECM/599/2025, de 10 de junio, que introduce un cambio decisivo en el mercado inmobiliario.: a partir de ahora, para realizar una tasación hipotecaria será imprescindible contar con un certificado de eficiencia energética (CEE) vigente.

Aunque el certificado energético ya era obligatorio desde 2013 en operaciones de compraventa y alquiler, la nueva normativa refuerza todavía más su importancia, convirtiéndolo en un documento esencial dentro de cualquier proceso hipotecario.

¿Qué significa este cambio?

Hasta ahora, el certificado energético era un documento obligatorio en la compraventa de viviendas desde 2013. Sin embargo, con la nueva normativa, se convierte también en un requisito indispensable para poder tasar un inmueble con fines hipotecarios.

Esto significa que, a partir de ahora, tanto el tasador como la entidad financiera deberán comprobar que el inmueble dispone de un certificado energético válido y correctamente registrado. En caso contrario, la tasación podría retrasarse o incluso no llegar a completarse, afectando directamente a la operación de compra, venta o refinanciación.

La normativa modifica la anterior regulación sobre tasaciones hipotecarias e incorpora la eficiencia energética como un elemento más dentro de la valoración de los inmuebles. Se trata de un cambio alineado con las políticas europeas de sostenibilidad y con la creciente importancia de la eficiencia energética en el sector inmobiliario.

¿Por qué es importante el certificado energético?

El certificado de eficiencia energética es un documento oficial que analiza el comportamiento energético de una vivienda o edificio y ofrece información sobre su consumo y nivel de eficiencia.

Entre otros aspectos, el certificado indica:

  • El consumo energético estimado del inmueble en condiciones normales de uso.
  • El nivel de eficiencia energética mediante una escala de letras de la A a la G, donde la letra A corresponde a los inmuebles más eficientes y la G a los menos eficientes.
  • Las emisiones de CO₂ asociadas al inmueble.
  • Recomendaciones de mejora para reducir el consumo energético y optimizar la eficiencia de la vivienda.

Además de ser un requisito legal, el certificado energético se ha convertido en una herramienta cada vez más valorada por compradores e inversores, ya que permite conocer el comportamiento energético del inmueble y prever posibles gastos futuros de climatización o consumo eléctrico.

Hasta este año, solo arquitectos e ingenieros podían emitir certificados. Con la nueva normativa, otros profesionales formados y acreditados por las comunidades autónomas podrán también hacerlo en el caso de edificios ya existentes.

Diferencias entre edificios terminados y en construcción

La nueva normativa también distingue entre edificios ya finalizados y aquellos que todavía están en construcción o en fase de proyecto.

  • En el caso de los edificios terminados, deberá aportarse el certificado energético ya registrado.
  • En los edificios en construcción o proyecto, será necesario presentar tanto el certificado como la solicitud de registro correspondiente, asegurando que toda la información coincida correctamente.

Esta medida busca garantizar una mayor transparencia en las operaciones inmobiliarias y ofrecer más seguridad tanto a compradores como a entidades financieras.

Más profesionales podrán emitir certificados

Hasta ahora, la emisión de certificados energéticos estaba reservada principalmente a arquitectos e ingenieros. Sin embargo, la nueva regulación amplía la posibilidad de emitir estos certificados a otros profesionales que dispongan de la formación adecuada y estén acreditados por las comunidades autónomas mediante declaración responsable.

Con ello, se pretende agilizar los trámites y facilitar el acceso a este tipo de certificaciones, especialmente en un contexto en el que la demanda de certificados energéticos previsiblemente aumentará debido a su nueva relevancia en las tasaciones hipotecarias.

Un documento clave para cualquier operación inmobiliaria

La entrada en vigor de esta normativa confirma la creciente importancia de la sostenibilidad y la eficiencia energética dentro del mercado inmobiliario. El certificado energético deja de ser un documento secundario para convertirse en un elemento clave en la compra, venta, alquiler o refinanciación de viviendas.

Por este motivo, resulta recomendable revisar siempre que el certificado esté vigente y correctamente registrado antes de iniciar cualquier operación inmobiliaria o hipotecaria, evitando así retrasos, incidencias o bloqueos durante el proceso.

En un mercado cada vez más profesionalizado y regulado, contar con toda la documentación al día es fundamental para garantizar operaciones más seguras, ágiles y transparentes.

Conclusión

El certificado energético deja de ser un simple requisito en la compraventa de viviendas para convertirse en una pieza clave dentro de la valoración hipotecaria.
Un documento que ahora influye directamente en la compra, venta, alquiler o inversión inmobiliaria, y que conviene tener siempre al día para garantizar la seguridad de la operación.

 

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